Al paso de día





En el barrio de Palermo, las mañanas tardes y noches no dejan de ser las mismas. El vaivén de las personas es constante debido al comercio y las ajetreadas vidas que ellos llevan, muchos emprendedores tratan de llevar su día a día con sus negocios; entre estos, hay uno muy peculiar en la intersección de la avenida Ricardo plama y la calle José Santos Chocano, y es que hay una barbería al paso donde, a cómodos precios, te atiende un barbero venezolano.

De Venezuela para Palermo

Como esta hay muchas otras historias sobre la migración venezolana debido a la fuerte crisis humanitaria del país, las malas decisiones del gobierno de turno afectaron al negocio de José Gregorio Villanueva, el cual vino desde su país al Perú para poder ejercer su profesión de barbero. 

Al llegar a la ciudad José se había establecido en Palermo y, ni bien lo hizo, al poco tiempo comenzó a trabajar en Figaro Barber Shop, uno que se encuentra en la Avenida Larco y acualmente se le conoce como London, pero antes de que se llamara así, José decidió aventurarse e ir por su cuenta pero la cuestión era saber sobré qué roca edificar su negocio.

La respuesta no llegó muy tarde, porque poco tiempo después de eso  la iluminación llegó en forma de un inusual 'agachadito', en la cual una señora que era la dueña del espacio, la cual le arrendó un pequeño espacio para laborar y ni muy perezozo montó su humilde tienda, la cual deja impactado al cualquiera que la ve, porque no se pueden imaginar ese tipo de servicios fuera de un establecimiento promedio.

Creciendo paso a paso

Si bien la informalidad representa uno de los más grandes problemas para el País, no queda de otras para muchos que con pocos recursos pero mucho ingenio y emprendedurismo se abalanzan ante las oportunidades, si bien José había estado en una barbería con un establecimiento fijo, se decidió por ir en un lugar cerca a su hogar y trabajar a la imtemperie. No le va tan mal, debido a que ya lleva seis meses en la sobreviviendo en el manto de la informalidad.

Para él desde que lleva el negocio, no es que haya escasés o abundancia de clientes para su negocio, sino que estos se ganan con la atención, trabajando bien y haciendo las cosas como a ellos les gusta y por ello su negocio se ganó el nombre de "Al Paso" porque, valga la redundancia, está al paso de la calle hasta llegar a los suburbios y es notorio de ver por ser una suerte de tienda con un letrero donde anuncia su tarifa.

José declara no tener un nombre porpio establecimiento, pero con lo que el público va diciendo de su negocio y de su excelente servicio, no nudad de llamarle algún día 'Al Paso Barber Shop' pero mientras tanto, él seguirá haciendo lo que hacen sus compatriotas y los peruanos en sí, seguir al paso del día.

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